El sistema defensivo y las murallas: un bastión inexpugnable
Hondarribia conserva el recinto amurallado mejor preservado de Gipuzkoa. Fue rediseñado en el siglo XVI, bajo el reinado de Carlos V y Felipe II, por ingenieros militares italianos como Tiburzio Spannocchi y Jacopo Palearo ("El Fratín"), que adoptaron la traza italiana: baluartes en punta de flecha pensados para desviar el fuego de artillería rasante en vez de recibirlo de frente.
Estructura amurallada renacentista — la traza italiana sustituyó las viejas murallas medievales por baluartes angulares, mucho más eficaces frente a la artillería de la época que los lienzos rectos.
Baluarte de la Reina y Baluarte de San Nicolás — el de la Reina protegía el flanco sur y albergaba polvorines abovedados a prueba de bombas; el de San Nicolás defendía el acceso oeste frente a las tropas que llegaban desde Francia cruzando el estuario del Bidasoa.
Puerta de Santa María — el acceso principal y ceremonial, coronado por el escudo imperial y custodiado por la escultura del "Hatxero", el zapador militar que abría paso a la infantería con su hacha y pico.
Puerta de San Nicolás — el acceso secundario, fortificado con puente levadizo, que comunicaba la villa amurallada con las marismas exteriores.



